¿Qué necesitamos tener en cuenta para iniciar una huerta urbana?

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Ing. Agr. María Pia Pacheco


La situación de cuarentena que vivimos este año nos planteó pasar bastante tiempo en casa y muchas personas se entusiasmaron con la jardinería y la horticultura. Es que es cierto que tener una huerta en casa, aunque sea pequeña, nos ayuda a comer mejor y de forma más ecológica. Trabajar en el jardín o en la huerta nos aleja un rato de las pantallas, nos da tiempo de contacto con la naturaleza y la vez nos brinda la posibilidad de ahorrar en verduras disfrutando de sus aromas, colores y texturas más frescas y sabrosas.

¿Cómo hacer una huerta en casa y no fallar en el intento? ¿Qué plantas podemos cultivar en una terraza o en un balcón? ¿Cuáles son los materiales necesarios? Estas son preguntas comunes si estamos planteándonos hacer una huerta. A veces puede parecer una tarea difícil y podríamos desanimarnos si los primeros intentos no salen bien. Pero, las tareas que implica instalar una huerta no son complicadas, sólo necesitamos conocer algunos factores clave y organizarnos. Los pasos a seguir son sencillos y la experiencia de sembrar y cosechar lo que sembramos con nuestras manos, es muy gratificante. 

Criterios básicos para establecer una huerta

El lugar donde vamos a ubicar las macetas, contenedores o bien el sector del jardín o terreno a usar debe contar con algunas características importantes para el desarrollo de nuestra huerta.

La luz solar es fundamental para el vigor y crecimiento de las plantas, ya que les aporta la energía básica para su desarrollo. Las hortalizas de fruto y las de raíz deben contar con, al menos, cinco horas diarias de sol, mientras que las de hoja requieren tres horas de exposición. A veces en la ciudad hay escasez de luz directa y esto hará que las plantas crezcan despacio, débiles y que tengan poco rendimiento y muchas enfermedades. Es por esto que preferentemente debemos ubicar la huerta hacia el Norte para buena exposición solar, alejada de paredes o árboles grandes que proyecten sombra.

El agua es otro elemento esencial para el desarrollo de las plantas. Debemos contar con agua suficiente y segura para el riego. Sobre todo en verano, debemos disponer de fuentes de lo más cercanas a la huerta. Es importante no regar con aguas inseguras como aguas servidas o que puedan estar contaminadas. Estas aguas pueden contener residuos peligrosos para la salud.

Semillas y plantines

Para realizar la siembra, necesitaremos semillas para hacer almácigos o sembrar directamente (según su tamaño) o bien podemos comprar los plantines de especies hortícolas, aromáticas y florales.

Existen dos formas de iniciar un cultivo: la siembra directa y la siembra de almácigo con trasplante. La siembra directa consiste en colocar las semillas directamente en el lugar definitivo donde permanecerán hasta la cosecha. Esta técnica se utiliza para sembrar semillas grandes y fáciles de manipular (zapallo, zapallitos, melón, etc.) o especies que no se adaptan al trasplante (zanahoria, perejil, espinaca, etc.). En cambio, cuando sembramos semillas pequeñas como berenjenas, tomates, pimientos y coliflor, primero, realizamos la siembra de las semillas en un almácigo y, luego, una vez crecidos los plantines, se trasplantan a su lugar definitivo. 

En las ciudades muchos viveros y ferias venden los plantines y es otra opción comprar directamente el plantín con lo cual no sería necesario hacer el almácigo. 

Cercos, barreras verdes y sombras

 Si la huerta está ubicada en una terraza, se pueden colocar barreras con plantas altas o colocar cañas ya sean verdes o secas. La barrera disminuye el efecto de vientos fuertes en el invierno y evita el calor excesivo del verano. También pueden utilizarse telas anti helada en el invierno y malla media sombra en el verano.

En el caso de tener mascotas como perros o gatos, es recomendable poner un cerco o vallas para evitar la deposición de excrementos en la huerta.

Herramientas

El equipo básico de herramientas para una huerta pequeña consiste en pala, rastrillo y escardillo de mano, regadera, manguera y una tijera de podar. Es muy útil también contar con un pulverizador de bomba para aplicar los preparados para controlar las plagas y enfermedades. También seedlings o bandejas de siembras son muy prácticas pero no imprescindibles ya que se pueden reemplazar por otros recipientes reciclados ( vasos de yogur, botellas plásticas cortadas, etc.). 

Tierra y Sustrato

En las ciudades, los suelos que tenemos en el jardín suelen estar deteriorados y han perdido las primeras, capas de tierra que son las más fértiles. Es común que los terrenos se rellenen con escombros, es por eso necesario mejorar y enriquecer la tierra. La regla básica dice que cuanto mejor sea el suelo, mejores plantas tendremos.

Una forma sencilla de mejorar el suelo es con el agregado de abono orgánico (compost, lombricompuesto, etc.). Estas enmiendas o agregados van de a poco mejorando la fertilidad del suelo y la retención de agua. A veces es necesario mejorar la porosidad y el drenaje del suelo para lo cual es muy útil incorporar arena o perlita.

Si contamos con un suelo adecuado y espacio suficiente, podemos sembrar directamente sobre éste. Sin embargo, si nuestro espacio es reducido o si no tenemos suelo, por ejemplo en un balcón o terraza, es posible hacer la huerta en contenedores (envases reciclados, macetas, jardineras, etc.) Si vamos a cultivar en macetas, cajones u otros recipientes usaremos como soporte de nuestra huerta sustratos que consisten un una mezcla de tierra negra, compost y partículas de faciliten drenaje en las proporciones adecuadas. Un buen sustrato es aquel que aporta a las plantas nutrientes, retiene las cantidades necesarias de agua y drena el exceso de humedad. Una mezcla muy común para un sustrato se puede realizar con 1 parte de tierra negra 3 partes de abono orgánico maduro por ejemplo compost casero y 1 parte de arena o perlita. 

¿Qué se puede plantar en una huerta urbana?

Lo cierto es que en casa podemos plantar lo que sea siempre que se cumplan las condiciones de que mencionamos antes como la disponibilidad de horas de sol. Siempre es mejor empezar con unos pocos cultivos, que sean fáciles de seguir si no tenemos mucha experiencia y de a poco ir apostando a cultivos de mayor cuidado.

Hay especies vegetales muy fáciles de cultivar para empezar, que no suelen fallar. Sin embargo es muy importante considerar el momento en que vayas a hacer la huerta ya que hay vegetales que se plantan en determinadas temporadas, podemos decir que hay especies que se adaptan mejor a cada estación del año. A continuación se presenta el calendario de siembra que recomienda el INTA Buenos Aires[1] con las especies que se siembran en primavera-verano y otoño-invierno. En el mismo se indica si las semillas se siembran en forma directa o si se recomienda hacer un almácigo antes, la distancia de plantación en centímetros y los días que deben transcurrir desde el momento de siembra hasta la cosecha.

Con todos estos datos ya cuentas con la información clave para animarse a emprender tu huerta en casa. Podemos aprovechar las especies que se cultivan en esta temporada y poner manos a la obra!.

Calendarios de Siembra